Por pertenecer a este colegio mi día a día se ve influenciado por el legado de Marcelino Champagnat, tanto los profesores como las distintas personas que realizan algún tipo de trabajo en el colegio como el personal de apoyo y/o administración imparten una espiritualidad por hacer parte de la comunidad Marista. Esta espiritualidad es recibida por los estudiantes, por quienes trabajan.
Yo, estudiante del colegio champagnat, también he recibido de esa espiritualidad. Gracias a ella mi mundo ha cambiado, he obtenido nuevas amistades, y mi vida se ha llenado de distintos valores como la responsabilidad y solidaridad.

Esta espiritualidad marista ha dejado una semilla dentro de mi ser, que me llena de satisfacción y regocijo, sobre todo, cuando la vivo con acciones de solidaridad. Me hace sonreír ver personas que sufren probablemente a diario sonreír por una pequeña acción que yo haya realizado para hacer su día mejor.

Este legado, de felicidad personal, espero poder transmitirlo a mis amigos, familiares cercanos y a las futuras generaciones.
BE HAPPY, BE MARISTA
-Daniel Caballero, 11-2
